Inteligencia Emocional para tu vida profesional y personal

Desarrolla tu mindset, machaca tus inseguridades y consigue el éxito profesional

 

Se estima que el 65% del éxito laboral se debe a una buena gestión emocional. 

¿Por qué? 

Porque normalmente nuestros propios miedos son nuestros peores enemigos, los que nos limitan a la hora de alcanzar nuestros sueños. Para controlar esas inseguridades necesitas fortalecer tu inteligencia emocional. Aprender a dominar tus sentimientos y haz que nadie te pare.


 

José se mira en el espejo y observa con tristeza esas ojeras cada vez más marcadas. Otra noche sin dormir. Otra noche pensando en si será capaz de terminar todos los encargos que tiene pendientes. Podría llamar al cliente y decirle que va con retraso, pero tiene miedo a que no lo entienda y prefiera trabajar con otro.

Ana tiene la mirada perdida. Acaba de terminar de crear su primer curso y aunque está todo listo, tiene miedo de publicarlo en su web. Le asusta lo que piensen los demás. ¿Se estará precipitando por empezar a vender ya?

Javier tiene que mandar un email, pero evita todo el rato ese momento. Tiene que decirle a su compañero que el último trabajo que le pasó tenía varios fallos, pero le preocupa que se pueda enfadar. No quiere crear un conflicto, pero cada vez tarda más en corregir sus fallos.

 

José, Ana y Javier son solo 3 ejemplos de personas que no saben gestionar bien sus emociones. Personas a las que sus creencias limitantes y miedos les hacen sufrir y no avanzar.

Y lo peor no es eso, sino que por culpa de esto llega la:

Todas esas sensaciones negativas no son más que distintas facetas de la misma moneda: una inteligencia emocional débil que es incapaz de luchar (y ganar) contra tus miedos.

Puedes ser muy bueno en tu trabajo, pero si no controlas tus emociones… te aseguro que tus inseguridades terminarán por devorarte.

 

¿Qué es la inteligencia emocional y por qué es la solución a estas situaciones?

Aunque el concepto de inteligencia emocional se hizo famoso gracias al libro de Daniel Goleman, la realidad es que no fue su “inventor”.

Antes, Edward L. Thorndike, David Wechsler o Howard Gardner (creador de la Teoría de las Inteligencias Múltiples), ya habían utilizado ese término. Sin embargo, la realidad es que no fue hasta que este periodista del The New York Times publicase su libro, que la inteligencia emocional se hiciese tan famosa.

Muy bien, ¿pero de qué va todo esto?

Lo normal es que tú asocies la inteligencia a cuestiones como la memoria, la lógica, ser capaz de resolver problemas o ser buen estudiante

Pues olvídate de todo eso porque este concepto, en realidad, se refiere a la capacidad de reconocer y gestionar nuestros sentimientos y los de los demás. En concreto, Goleman la define así:

La inteligencia emocional es el conjunto de habilidades que nos permiten, entre otras cosas, tomar las riendas de nuestros impulsos emocionales, comprender los sentimientos más profundos de nuestros semejantes y manejar amablemente nuestras relaciones.

Y a su vez, la divide en 5 dimensiones:

Todo gira en torno a la misma idea. 

A las personas que pueden controlar sus emociones les resulta más fácil alcanzar sus objetivos personales y profesionales. Al afrontar de una forma más proactiva todas las situaciones que se les presentan y ser capaces de relacionarse mejor con los demás, tiene más facilidad para lograr sus objetivos (te dejamos un post donde muestra de forma muy clara muchos hábitos o formas de comportarse de persona con gran inteligencia emocional). Pero ahora toca ir un poco más allá y ver cómo afecta esto de forma directa a tu trabajo.

 

inteligencia-emocional-y-trabajo

¿Cómo afecta la inteligencia emocional en el trabajo?

Un mal control de tus emociones puede tener muchas consecuencias, pero las más habituales son estas:

 

1. Visión negativa de uno mismo

“Todos son mejores que yo y van a hacer cualquier tarea mejor”.

Este sería el resumen de este problema y que tiene unos tentáculos muy alargados y poderosos.

Da igual tus títulos propios (los que nadie te ayudo a ganar), los éxitos que hayas obtenidos o que la gente reconozca tu valía. Tú sientes que no vales, que no estás a la altura y no hay manera de sacarte de ahí.

Hay personas que sobrellevan esta situación y aunque sufren mucho, avanzan. En cambio, hay otras personas que llegan a estancarse y a perder oportunidades profesionales por miedo.

 

2. El síndrome del impostor

“No soy lo suficientemente bueno para…”.

Si has conseguido algún éxito, siempre es porque:

En su vertiente más aguda te bloquea. Como en el caso anterior, puedes llegar a no aceptar oportunidades que se presentan o a no avanzar en tu negocio, bajo la permanente excusa de que “todavía no estás preparado”.

 

3. Miedo al fracaso

“¿Y si me equivoco? ¿Y si fallo y se enfadan conmigo? ¿Y si fracaso y decepciono a los demás?”.

Lo más triste de esta situación es que da igual todo lo que hagas por evitarlo, SIEMPRE te vas a equivocar. No hay nadie, ni las personas con más éxito, que no hayan cometido errores alguna vez.

De hecho, las personas que triunfan suelen hacerlo porque nunca se han rendido a pesar de todas las veces que se han caído. El error no es malo, al contrario, te ayuda a avanzar.

 

4. Bloqueos

“Necesito formarme más antes de dar el paso”, “No haré eso hasta que no tenga o pase…”, “No sé qué decisión tomar”.

Cuando dudas de ti y de tus capacidades, te horroriza el tomar cualquier tipo de decisión. El miedo a equivocarte es brutal y te impide avanzar. Al igual que te decíamos antes, tienes que tener en cuenta una cuestión: nunca hay una solución perfecta.

La amplia mayoría de las veces solo se trata de continuar.

En definitiva, cuando no aplicas la inteligencia emocional en el trabajo o en tu vida en general, tus creencias limitantes actúan como una apisonadora, te van minando poco a poco.

 

Desarrolla tu mindset o mentalidad emprendedora y triunfa con tu negocio

Ahora que hemos visto todo lo malo, ya nos toca dar el salto y ver lo bueno, ¿no? 😉

Pero antes de nada, déjanos hacerte una aclaración. Es posible que te hayas sentido identificado con alguna de las situaciones anteriores y eso te haya hecho sentirte mal.

Olvídalo.

Todos tenemos inseguridades y miedos, lo bueno es que se puede luchar contra ellos, dominarlos y avanzar.

Puede que ahora tus capacidades emocionales no sean las mejores, pero la gran ventaja es que puedes luchar para que no sea así. La inteligencia emocional se puede trabajar y mejorar.

Y para motivarte, quiero que veas todo lo que puedes conseguir:

 

1. Mayor productividad (y ventas)

Sin miedo, ni dudas ni te bloqueas, mantienes unas atención plena en lo que estás haciendo porque tú solo tienes una cuestión en la cabeza: llegar a tus objetivos. Si sale mal, no pasa nada, tu actitud es la de mejorar continuamente.

Esta mentalidad te hace avanzar y avanzar, y aunque sin duda habrá cosas que saldrán mal, las aceptas y las asumes. Equivocarse no es malo, el problema es rendirse.

Y la consecuencia lógica de esto es una mayor productividad, lo que siempre implicará unos mejores resultados.

 

2. Satisfacción

Sin miedo, ni dudas ni te bloqueas, y disfrutas como un niño del camino, de todo lo que haces. Al dominar tus propias emociones, mantendrás bajo control el miedo al fracaso.

¿Te imaginas despertarte siempre con una motivación apabulladora y con ganas de comerte el mundo?

Sí, es posible.

 

3. Más seguridad y tranquilidad

La ansiedad y la angustia son terribles cuando no confías en ti y tus creencias limitantes te invaden. Duermes mal, le das mil vueltas a todo y sufres por cuestiones que ni siquiera llegan a pasar. El desarrollo de estas habilidades emocionales te dará mucha más seguridad y tranquilidad.

Y ya no es solo que vayas a vivir con menos estrés, sino que tu salud te lo agradecerá.

 

4. Manejarás mejor las situaciones difíciles

Antes o después algo malo ocurrirá.

O tú cometes un error, o lo hace alguien de tu equipo o, simplemente, algo va mal. Sin inteligencia emocional te pondrías neurótico y estarías aterrado con las posibles consecuencias. Ahora, en vez de martirizarte por haberte equivocado o por estar en un momento malo, afrontarás la situación para arreglarla.

Y si no se puede, pasarás página.

 

5. Mejor en el trabajo en equipo

La inteligencia emocional también consiste en aprender a manejar las emociones de los demás. Cuando trabajas con otras personas es normal que haya roces, malentendidos o distintos puntos de vista.

Aprenderás a ser sincero y defender tu opinión, pero siendo empático con los demás para no herirles.

 

6. Autoconocimiento y desarrollo personal

Fuera ya de lo que es el ámbito laboral, pero que no podía dejar de mencionar. Mejorar tus capacidades emocionales hará que seas una mejor versión de ti mismo.

Para crecer tendrás que conocerte y, lo que es más importante, aceptar como eres. Con todas tus virtudes (que las tienes) y todos tus defectos (que tampoco son tan terribles).

 

¿Y qué debo hacer si quiero desarrollar mi inteligencia emocional? ¿Por dónde empiezo?

En la Escuela Nómada Digital tenemos un curso de inteligencia emocional que ocupa una sección completa de la escuela. Como te hemos explicado durante todo el artículo, es imposible crecer profesionalmente si no aprendes a gestionar tus emociones.

Por eso, en la END nos parecía imprescindible formar a cualquier nómada digital en superar sus miedos e inseguridades.

No solo crecerás como persona, sino que no habrá techo para tu desarrollo profesional.

 

 


Copyright 2018. Todos los derechos reservados. Antonio G. Escuela Nómada Digital.

Otros cursos de la END

Cambio de vida - Profesiones del Futuro - Teletrabajo o trabajar desde casa - Inteligencia Emocional en el trabajo - Finanzas para Emprendedores - Travel Hacking